LA CRISIS DE LAS PENSIONES

Ante la continuidad del déficit en los próximos años, las pensiones van a continuar prácticamente congeladas, con ridículos crecimientos del 0,25%. Se trata de un mecanismo único en nuestro entorno que abre la senda del paulatino empobrecimiento de los pensionistas

Al Gobierno le ha estallado la crisis de las pensiones. En parte por su renuncia a plantear ideas y propuestas frente a los desafíos y problemas que interpelan a las sociedades avanzadas como el envejecimiento y el aumento de las desigualdades; en parte como consecuencia de la fallida reforma de las pensiones de 2013; pero sobre todo, porque en un momento de recuperación económica y crecimiento de la riqueza amplios sectores de la sociedad, también los pensionistas más modestos, se sienten excluidos en la redistribución de esa recuperación.

El Gobierno Rajoy parece agotado; la crisis catalana ha dejado al Gobierno desnortado. Amén de ello, su aliado y socio parlamentario principal, Ciudadanos, se siente fuerte y amenaza con cuestionar su hegemonía en el campo de la derecha, compitiendo con el PP en rancio españolismo y anticatalanismo. La estabilidad parlamentaria no existe, no hay un horizonte claro para la aprobación de la Presupuestos Generales del Estado para 2018 y, sobre todo, no hay iniciativa política digna de tal nombre. El vacío en política no existe. Cuando el Gobierno no lidera, hay quien termina ocupando su espacio.

En materia de pensiones, ese vacío es especialmente significativo. A corto plazo el sistema de pensiones tiene planteadas dos cuestiones fundamentales: por un lado, el problema de su déficit, que afecta a los compromisos de estabilidad presupuestaria marcados por la ley y la Unión Europea, pero que también genera incertidumbres y desconfianza sobre la solvencia y la seguridad de las promesas de futuro del sistema de pensiones. Por otro lado, la incapacidad, después de la reforma de 2013, de garantizar el poder adquisitivo de las pensiones con el denominado Índice de Revalorización de las Pensiones, que desvincula su actualización de la evolución de los precios y que hace depender esa actualización del equilibrio presupuestario del sistema. Ante la continuidad del déficit en los próximos años, las pensiones van a continuar prácticamente congeladas, con ridículos crecimientos del 0,25%. Se trata de un mecanismo único en nuestro entorno que abre la senda del paulatino empobrecimiento de los pensionistas. Sobre estas cuestiones y hasta la fecha, el Gobierno no ha plantado propuesta alguna para corregir la situación.

A medio plazo, para la próxima década, el sistema de pensiones deberá hacer frente al doble reto del inicio de la jubilación de las generaciones del baby boom, así como del progresivo envejecimiento de la sociedad, resultado de los aumentos de la esperanza de vida y las bajas tasas de natalidad. Un reto económico y social enorme, compartido por todas las sociedades avanzadas y que en España las reformas paramétricas del Pacto de Toledo aspiran a resolver. Es necesario deshacer el camino impuesto por la reforma del PP de 2013 y abrir nuevas vías. Cuestiones como la transparencia del sistema, la ampliación del periodo de cálculo para permitir elegir los mejores años cotizados, la reforma integral de la pensión de viudedad, un nuevo factor de sostenibilidad, el impulso del ahorro complementario o el destope de cotizaciones y pensiones son algunos de los elementos claves de una nueva agenda de reformas.

Finalmente, no podemos obviar que la suficiencia y sostenibilidad de un sistema de pensiones está directamente vinculada a las mejoras en productividad y calidad en el empleo y a la necesidad de una política natalista y de apoyo a las familias jóvenes con hijos. Y todo ello, en el contexto de la irrupción de las transformaciones disruptivas de la Cuarta Revolución Industrial, que desafían nuestros lugares comunes sobre el trabajo, los impuestos y los mecanismos redistributivos de la riqueza. Retos enormes que no parecen estar presentes en la agenda del Gobierno del PP.

Publicat originalment a El Siglo de Europa

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